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domingo, 10 de abril de 2011

De aquellas experiencias multisensoriales...

Hace mucho que no escribía  y esta noche tuve tiempo y ganas, pero sobretodo inspiración… hace poco mas de un mes regrese del gran viaje, ese viaje que mas que ´cambiar mi vida´ como cualquier persona expresaría, cambio mi perspectiva del mundo, pero sobretodo la perspectiva que tenia de mi misma… 

No cambió mi vida, mi vida sigue siendo la misma, los superpoderes los adquirí mucho tiempo atrás, no soy mejor ni peor persona, simplemente ahora soy mas YO, con todos mis defectos y virtudes, simplemente YO apreciando cada detalle que existe a mi alrededor.

No voy a narrar el viaje, no intento describir lugares, simplemente voy a expresar sensaciones ligadas a situaciones que me hicieron crecer…

Maravillosa la Cordillera de los Andes, simplemente una imagen indescriptible que se puede observar desde la ventanilla del avión cuando se dirige de Lima a BsAs…  Una combinación de amanecer, océano, la desértica costa peruana-chilena y posteriormente kilómetros de montañas nevadas… somos seres insignificantes ante el enorme mounstro sobre el cuál habitamos…

Buenos Aires, la ciudad que nunca duerme, y en la cuál yo permanecí despierta junto con ella.  Alegre, romántica, histórica, cultural… enorme y bellísima.  Caminar por sus calles te remonta a una imagen europea de una tarjeta postal, con edificios antiguos y arquitectura francesa, muy bien adaptada al continente Americano.

Dicen que cuando uno viaja debe aprender a percibir con todos los sentidos las cosas nuevas que se conocen, poner a trabajar el gusto, el olfato, la vista, el oído y el tacto… y lo hice, y me hizo muy feliz.
Pasta y pizza al por mayor, degustar con toda la calma del mundo una Fugazzeta (pizza de cebolla, con queso mozzarella y aceitunas) salida del horno de piedra, un espagueti o ravioles a la bologñesa o unas “argentinísimas” empanadas acompañadas de una cerveza espumosa y fría… sabores y olores que se quedan grabados en la memoria…

Caminar por esas interminables calles y avenidas observando aparadores, cafés, bares y restaurantes que a las 12 de la noche de cualquier dia de la semana siguen activos y muy animados. Vale la pena tomarse el tiempo para intentar mezclarse y participar en ese estilo de vida,  llegar a un café-bar, sentarse en una mesa que se encuentre en el exterior, pedir un buen trago, una botana, cigarro en mano y una charla interesante y entretenida… observando como la ciudad sigue activa frente a ti aunque el sol ya se haya ocultado.

“Mate” una palabra corta, cuatro letras que encierran todo un significado, toda una cultura y todo un conjunto de costumbres que van fluyendo a través de las generaciones. Cada día que lo tomaba me hacía asociarlo con diversas situaciones todas igual de alegres y lindas (independientemente de que la “mateína” provoque en el cuerpo un estado de ansiedad, felicidad y alerta, dopamina sudamericana).

Terminé de redescubrir esta ancestral bebida una de las últimas noches en esta ciudad, recostada en una terraza, mirando como el sol se ocultaba y sintiendo como algunas gotas de lluvia chocaban con mi cara y escurrían por todo mi cuerpo para darle una magnifica entrada a un cielo estrellado iluminado por una enorme luna llena, mientras mi paladar saboreaba los efectos de esa amarga bebida combinada con el sabor de un cigarro barato (pero no por eso menos delicioso) e inundando mis oídos de sonidos agradables provenientes de un reproductor musical… tremenda experiencia multisensorial!

Y siguiendo con los sonidos agradables, un bandoneón dentro de una pieza de tango te hace viajar a otra época, y si a eso le agregamos una pareja bailando con toda la destreza y sensualidad que este baile expresa, te enamoras… te enamoras del arte, de todo lo que observas y lo que escuchas en ese contexto… te enamoras de los sonidos tan sensuales, tan tristes, tan diferentes acompañados de una iluminación tenue y unas siluetas fundidas en la música, donde dos bailarines se fusionan para crear una sola imagen entre sombras y diversos acordes.

Vale la pena vivir con todos los sentidos… asi fue como regrese de este viaje, con todos los sentidos al cien por ciento y feliz de darme cuenta que en nuestra fatídica y caótica realidad aún quedan cosas que podemos disfrutar, cosas sencillas como las gotas de lluvia, las estrellas o la luna…
Y como anuncio extra dentro de este texto… si gustan seguir leyendo locuras, aventuras y multipolaridades que su servilleta vive día con día y tienen una cuenta de twitter… pues follow me!!  Y obtendrán su respectivo follow back…

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lunes, 7 de septiembre de 2009

Desde cuándo necesitamos compañia???

En que momento de la vida empezamos a buscar a una persona con quien compartir, con quien platicar, y en general... de quien enamorarnos ???? por que demonios no podemos vivir solos y felices ???? felices y solos ????

Desde nuestra adolescencia (y ya cuando nuestras hormonas comienzan a despertarse y andamos de calenturientos) comenzamos a buscar quien nos acompañe (en este caso no se trata de "compañia, compañia" tal cual, simplemente con quien descubrir cosas nuevas... que para esas edades TODO es nuevo) pero bueno, en algun momento lo nuevo deja de ser nuevo, y aun asi seguimos buscando quien este a nuestro lado... (ok! aqui hay una contradiccion... siempre hay cosas nuevas que descubrir)

...creo que divague un poco...

El punto es que siempre buscamos a alguien con quien relacionarnos sentimentalmente (y no me digan que no! incluso esos rapidines o ligues de antro incluyen algun sentimiento como placer, emocion, euforia, etc.)

Creo que la respuesta es mas sencilla de lo que parece, citando a Aristoteles "el hombre es un animal social" y al parecer por esta sencillisima razon, que mi buen amigo Aristoteles se tomo el tiempo de descubrir, siempre buscamos relacionarnos con los demas y por lo tanto buscar alguien mas "cercano" con quien compartir nuestros dias.

Pero el problema no es ese... el gran problema de esta situacion es que las relaciones sociales (en este caso, relaciones amorosas) siempre van acompañadas de problemas... conflictos, discusiones, desacuerdos o como quieran llamarles...

Entonces... si uno busca compañia para estar feliz por que estando solo uno no puede ser feliz.... por que cuando se encuentra esa compañia el uno o el otro se empeñan en crear problemas, conflictos y discusiones que eliminan esa felicidad que se buscaba en un principio y que se obtuvo con la relacion?

Ok... que sirva de reflexion personal... la compañia de la persona que esta nuestro lado es para hacernos felices y para que nosotros tambien la o lo hagamos feliz...

Al parecer me desvie un poco del tema inicial, pero ya lo retomare en otro momento...